Desde que nacemos, estamos consumiendo recursos: aire, agua, alimento, etc. Todos, sin
distinción de raza, país, sexo, genero, estatus, educación, cultura o riqueza, dependemos de la
naturaleza y sus recursos para vivir, por eso, debemos tener presente que son finitos y
necesitamos hacer un uso adecuado, equilibrado y sostenible de ellos para garantizar nuestro
propio bienestar.
Como seres humanos necesitamos recordar que cada uno es responsable y capaz de
GENERAR E IMPULSAR EL CAMBIO porque somos:
Poderosos
tenemos en nuestras manos la capacidad de decidir qué productos
consumimos y evaluar el impacto que causan en nosotros, en otros y en el medio ambiente.
Creativos
Nuestra imaginación, talento y recursividad es ilimitada, podemos encontrar nuevas formas de hacer las cosas, crear soluciones conscientes, distintas, innovadoras, sostenibles.
Conscientes
Tenemos la capacidad de reconocernos a nosotros mismos como parte de una realidad, un todo circundante con el que nos relacionamos permanentemente y podemos elegir como hacerlo.
SOMOS UNIDAD:
¡Es inevitable, somos parte de un todo!
Cada uno de nosotros está en sinergia con el planeta y los demás seres vivos, todo lo que pase, tarde o temprano, llegará a mí.
Podemos satisfacer nuestras necesidades y anhelos sin pasar por encima del bien colectivo. Cada
uno debe asumir su responsabilidad como consumidor, sobre la vida y los recursos del planeta,
porque de ello depende nuestro propio bienestar particular, el de nuestras familias, comunidades
y generaciones futuras. Es la suma de cada acto individual lo que genera un cambio trascendente,
porque son las pequeñas grandes decisiones diarias que tomamos, las que hacen la diferencia y
juntos podemos RE-CONSTRUIR nuestro futuro si aprendemos a ser CONSUMIDORES DE
CONSCIENCIA.


